Sin Galeria, LAS SALAS DE CINE

LAS SALAS DE CINE

LAS SALAS DE CINE

A mediados del siglo veinte, las salas de cine de la Ciudad de México se distinguían por su decoración. Algunas eran temáticas, como el Palacio Chino, notable por el ambiente de fantasía logrado con una profusión de elementos del Lejano Oriente– tibores, pagodas, gongs, dragones y hasta Budas dorados.

Sobre Avenida Juárez, el Cine Alameda fue uno de los más concurridos. Su interior estaba decorado con modelos casi a escala de las fachadas de los edificios de la plaza de Taxco y cuando la sala se oscurecía para iniciar la función, en el techo aparecían cientos de lucecitas, a manera de estrellas.

En el interior del Cine Ermita, obra del arquitecto Juan Sordo Madaleno, el artista Xavier Guerrero pintó el mural El día y la noche, en el que utilizó algunos pigmentos luminiscentes. Cuando las luces de la sala se apagaban, los muros resplandecían.

Sobre Paseo de la Reforma, el Cine Diana se inauguró en 1961. En vestíbulo, se instaló Mural de hierro, escultura monumental de chatarra del artista Manuel Felguérez. En la inauguración, Alejandro Jodorowski interpretó Poema dinámico para un inmóvil de hierro, interviniendo la escultura de manera teatral.

Cuatro años después, abrió por vez primera el gran telón de Carlos Mérida, Los danzantes, en el ultramoderno Cine Manacar.